En un comunicado, el Ejecutivo de centroderecha del primer ministro Luís Montenegro hizo un llamamiento con el fin de que "todos" ejerzan la máxima contención "para evitar una escalada, preservar la paz y la seguridad internacional y garantizar la estabilidad regional, en línea con la Carta de la ONU".
"Para eso, es necesario que el programa nuclear de Irán, que es desde hace mucho una preocupación para la comunidad internacional, cese", consideró el Gobierno luso, que insistió en la necesidad de que Teherán respete los derechos humanos de su pueblo, "que han sido violados de forma inadmisible".
El Ejecutivo luso condenó y pidió que paren "de inmediato" los ataques "injustificados" de Irán contra países de la región, como Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Jordania.
Explicó que ha seguido "con gran preocupación" desde el primer momento la evolución de la situación en Oriente Medio, en coordinación estrecha con sus aliados europeos, en la región y de la OTAN.
Agregó que la red diplomática de Portugal, bajo la coordinación del Ministerio de Exteriores y a través de las embajadas, está "plenamente" movilizada para proteger a sus nacionales en la zona, a quienes solicitó "cautela máxima".
"La protección de los civiles es esencial y deber ser completamente asegurada", dijo el Gobierno de Portugal.
Israel y EE.UU. lanzaron la pasada madrugada una ofensiva contra "decenas de objetivos militares" en Irán, con el objetivo de acabar con el régimen de los ayatolás, según afirmó en un mensaje a la nación el presidente estadounidense, Donald Trump.
Como represalia, Irán llevó a cabo este sábado ataques contra bases estadounidenses en Baréin, Catar y Emiratos Árabes.
