Al Huti afirmó en un discurso televisado que "la República Islámica de Irán, con su valiente Guardia Revolucionaria y su valiente ejército, está cumpliendo con su sagrado deber de combatiente en legítima defensa".
Aseguró que Irán cuenta con "la capacidad militar contundente y los medios necesarios para infligir castigo a los enemigos".
"Nuestra postura es apoyar a la República Islámica de Irán y al pueblo musulmán iraní en plena solidaridad", afirmó.
"Estamos totalmente preparados para cualquier evolución", añadió.
Enmarcando la confrontación como una lucha regional más amplia, Al Huti sostuvo que Irán está librando la batalla de toda la nación islámica contra la tiranía sionista estadounidense-israelí.
Describió los ataques iraníes contra bases estadounidenses en la región como un derecho legítimo, insistiendo en que no estaban dirigidos contra los países donde se ubican dichas bases militares.
Durante la guerra entre Israel y Hamás, los hutíes han lanzado misiles y drones hacia Israel y han atacado repetidamente buques comerciales en rutas marítimas clave, como el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandib, alegando que los ataques apoyan a los palestinos en Gaza.
Sin embargo, el grupo alcanzó un acuerdo con EE.UU. para detener sus ataques a la navegación después de una ofensiva de bombardeos impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y desde entonces se han quedado en un segundo plano.
De hecho, este mismo sábado por la mañana el Consejo Político Supremo hutí emitió un comunicado de apoyo a Irán, pero evitó pronunciarse sobre si volvería a atacar el mar Rojo o a escalar su presión militar.
