Lula visitó este sábado Juiz de Fora y Ubá, los municipios más afectados por las fuertes lluvias que entre el lunes y el viernes azotaron a la que es conocida como Zona da Mata minera, al sur del estado de Minas Gerais, con un saldo de 70 muertos y tres desaparecidos.
El mandatario brasileño viajó al estado minero y sobrevoló la región para conocer la dimensión del desastre. Luego visitó 'in situ' los municipios de Ubá y Juiz de Fora, vio de cerca los estragos y habló con las autoridades municipales.
En declaraciones a la prensa, el líder progresista aseguró que el Gobierno nacional ayudará a los alcaldes a recuperar sus ciudades, dará respaldo financiero a pequeños empresarios y reconstruirá viviendas, así como las áreas de salud y educación afectadas.
"Vamos a dar casa a las personas que perdieron las suyas", insistió el mandatario, quien estaba acompañado por varios ministros, jefes de algunas entidades estatales, parlamentarios y autoridades locales.
Según Lula, las familias damnificadas "se van a sorprender" por la rapidez con la que verán reconstruidos sus municipios gracias a lo aprendido tras la tragedia que también ocasionaron temporales en Rio Grande do Sul, en 2024, cuando murieron 180 personas.
En este sentido enfatizó que las familias no regresarán a zonas de riesgo y que si es necesario comprar nuevos terrenos, se hará con el apoyo del Gobierno y el modelo de compra asistida, que financia las viviendas en su totalidad.
Antes de dirigirse a la prensa el presidente brasileño ya había adelantado parte de lo dicho en las redes sociales donde apuntó que hará todo lo que esté a su alcance para ayudar a los damnificados a reconstruir sus vidas.
También se refirió a Ubá, un municipio, en el que viven unos 100.000 habitantes y que quedó bastante destruido.
Lula afirmó que el Gobierno apoyará la reconstrucción de esa pequeña población con nuevas escuelas y comercios para que Ubá y toda la región puedan "crecer de nuevo con seguridad y dignidad".
Como parte de las medidas adoptadas, el Gobierno ya envió dos toneladas y media de medicamentos e implementos de salud y recursos por 5,4 millones de reales (1,09 millones de dólares), para asistencia humanitaria y restablecimiento de servicios básicos.
La devastación que dejó a su paso las inundaciones y deslizamientos ocasionados por las lluvias obligaron a unas 4.700 de personas de la región a abandonar sus hogares y cobijarse en refugios temporales.
