Desde temprano, cientos de entusiastas de esta bebida de atribuidas propiedades curativas -especialmente cuando va acompañada de ‘yuyos’ o plantas consideradas medicinales-, se concentraron en plazas de la capital paraguaya, Asunción, para festejar el día y compartir con amigos.
"Si no tomamos el tereré con amigos parece que no es rico, la mística del tereré es eso, el juntarse", dijo a EFE Javier Torres, el creador del "Tereré Literario", un espacio para disfrutar de la bebida y de un buen libro a la vez.
"El tereré, para nosotros los paraguayos, tiene mucho significado porque es símbolo de amistad, símbolo de compartir, de intercambiar conocimientos. En la mente del paraguayo está tomarlo en la mañana con plantas medicinales porque eso diluye todo y prepara el estómago para el mediodía", agregó el hombre de 46 años.
La base del tereré es la yerba mate, la misma que se usa para el popular "mate" argentino.
Pero el tereré se consume de manera distinta, porque se sirve frío y el sabor puede variar según el ‘yuyo’ medicinal que se le agregue, y que por norma general se incorpora directamente a los termos con agua y hielo que acompañan a los amantes de esta bebida.
El ritual para servirlo es llamativo para quienes no conocen la bebida: la yerba se incorpora en un vaso conocido como guampa y luego se vierte el agua fría.
Cuando se consume en grupo, el cebador pasa la bebida a su derecha para que otros vayan sorbiendo, siempre usando la misma bombilla o pajita, una costumbre que incluso resistió al cambio de hábitos que provocó la pandemia por el covid-19.
Esta ceremonia trasciende generaciones en Paraguay, donde según las fuentes consultadas varían las cifras de consumo de litros por día de tereré, una bebida que es "acervo cultural" del país, según el promotor cultural de la Municipalidad de Asunción, Clemente Cáceres.
"Con una raíz prehispánica muy profunda y que hasta ahora sobrevive con un crecimiento muy especial, de un simple té de infusión de la yerba mate, que era un té simbólico, pasó a ser el tereré y el mate, hasta hoy día los más emblemáticos del Paraguay", señaló a EFE.
El tereré se convirtió en patrimonio cultural y bebida nacional del Paraguay en 2011, cuando se instituyó su celebración el último sábado de febrero de cada año con la Ley 4261.
Los paraguayos revalorizan a diario esta popular bebida con siglos de historia que fue declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2020.
