Recortan drásticamente la impresión de periódicos en Cuba por el asedio petrolero de EEUU

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La Habana, 28 feb (EFE).- Los diarios estatales de carácter nacional en Cuba, incluido Granma, pasan a imprimirse solo una vez a la semana y la publicación en papel de los estatales provinciales queda completamente suspendida debido a la crisis que sufre la isla, agravada por el asedio petrolero de EE.UU.

Medios estatales cubanos informaron este sábado de la decisión, adoptada por el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) "ante el recrudecimiento del bloqueo del Gobierno estadounidense contra nuestro pueblo y el impacto en la disponibilidad de combustible".

Granma -órgano oficial del PCC- y Juventud Rebelde -órgano de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC)- se imprimirán y distribuirán, en formato de ocho páginas, solamente los martes, empezando la próxima semana. El semanario Trabajadores -de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC, sindicato único)- también saldrá los martes.

Además, los diarios regionales -ya con una periodicidad limitada- "dejarán de imprimirse" por el momento. Cada una de las 14 provincias de Cuba cuenta con una publicación escrita regional de carácter estatal.

El Comité Central anunció en consecuencia la mejora de las versiones digitales de los medios afectados por los recortes en papel y el incremento de la cooperación de esos medios con las radios y televisiones estatales. El acceso por internet a los medios estatales será además a partir de ahora gratuito.

La situación en Cuba se ha deteriorado enormemente en las últimas semanas a causa del asedio petrolero de EE.UU, que la oficina de Derechos Humanos de la ONU califica de contrario al derecho internacional.

El punto de partida ya era preocupante, pues la isla arrastraba seis años de grave crisis económica, con una pérdida acumulada de más del 15 % de su producto interno bruto (PIB) y más de un 20 % de su población.

Actualmente, las gasolineras están prácticamente desabastecidas, los hospitales están suspendiendo tratamientos básicos y operando en servicios mínimos, el transporte público está básicamente desaparecido, la basura se apila en las calles por falta de combustible para los camiones y los precios de los alimentos se están disparando.