Le hizo saber igualmente su "honda preocupación" por los ataques de Irán al emirato, lanzados como parte de una tanda de bombardeos contra varios países del Golfo aliados de Estados Unidos, entre los que se encuentran también Baréin, Jordania, Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
Starmer hizo una llamada similar al presidente de Emiratos, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, al que expresó su solidaridad por los daños sufridos por los bombardeos de Irán.
Previamente, en un discurso grabado a la nación, anunció el envío de aviones británicos a la zona: "Aviones británicos están en los cielos hoy como parte de unas operaciones regionales defensivas para proteger" a la población y los intereses británicos y a los aliados del país en la región, dijo.
Aunque estos mensajes parecen indicar su disposición a involucrar al Reino Unido en las operaciones militares, ha mandado también otros en sentido opuesto: primero, desmarcándose de los ataques lanzados por la mañana por EE.UU. e Israel, y luego solicitando la desescalada en la región.
Pese a estos difíciles equilibrios y al hecho de que sea EE.UU. el que primero lanzó los ataques hoy, Starmer trasladó la responsabilidad de lo sucedido únicamente a Irán.
"Irán puede parar esto ahora. Deben evitar posteriores bombardeos, abandonar sus programas de armamento y acabar con la espantosa violencia y represión contra el pueblo iraní", dijo en esa declaración grabada.
