El sistema energético ucraniano sobrevive al brutal invierno de los ataques rusos

Imagen sin descripción

Leópolis (Ucrania), 1 mar (EFE). - Ucrania emerge del invierno más difícil de su historia reciente con su sistema energético gravemente dañado por los ataques aéreos rusos, pero aún operativo, mientras el tiempo mejor alivia la carga sobre la infraestructura y levanta el ánimo de una población agotada.

Varias semanas después de que la mayoría de los hogares se vieran limitados a sólo unas pocas horas de electricidad al día, en medio de un frío intenso que cayó a -20 grados Celsius e incluso más, los cortes de energía persisten en gran parte del país.

Los residentes de Kiev, Odesa, Járkov y otras ciudades del centro, sur y este del país siguen pasando hasta 18 horas diarias sin electricidad, con una situación que varía según el distrito. Sólo en Kiev, más de 1.100 edificios de apartamentos siguen sin calefacción centralizada.

Sin embargo, el sentimiento predominante en el primer día primaveral es que lo peor probablemente ya haya pasado, ya que el intento de Rusia de colapsar el sistema energético parece haber fracasado una vez más.

"Nuestros ingenieros están haciendo lo imposible", dijo a EFE Viktoria Poslushna, una farmacéutica  de 45 años, desde Járkov, una ciudad situada a solo 25 kilómetros de la frontera rusa que sufrió ataques durante todo el invierno en medio de olas de frío récord.

“Fue difícil y hacía mucho frío”, relata Poslushna, que admite que la oscuridad prolongada tuvo un efecto deprimente en las personas ya agotadas por la guerra.

Aun así, sin electricidad durante 8 a 18 horas seguidas, la ciudad se mantuvo viva, llena del rugido de los generadores portátiles.

“Nada puede intimidarnos ni doblegarnos. Nos hemos adaptado a condiciones de vida inhumanas”, subrayó Poslushna, señalando que los habitantes se esfuerzan por vivir sus vidas “aquí y ahora” y encuentran pequeñas alegrías cada día.