"La muerte de Ali Jameneí es un momento decisivo en la historia de Irán. Lo que vendrá después es incierto. Pero ahora hay un camino abierto hacia un Irán diferente, uno en el que su pueblo pueda tener mayor libertad para darle forma", dijo la alta representante europea de Exteriores, Kaja Kallas, a través de redes sociales.
La jefa de la diplomacia añadió que está en contacto con "socios, incluidos aquellos en la región que sufren las consecuencias de las acciones militares de Irán, para encontrar medidas prácticas que permitan reducir la tensión".
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que con la muerte del ayatolá "renace la esperanza para el pueblo iraní" e instó a "garantizar que el futuro les pertenezca y que sean ellos quienes lo moldeen".
"Al mismo tiempo, este momento conlleva un riesgo real de inestabilidad que podría empujar a la región a una espiral de violencia", añadió.
Von der Leyen también dijo haber hablado con el rey de Jordania, Abdalá II, para transmitirle su "solidaridad" tras los ataques iraníes en represalia por la ofensiva lanzada por EE.UU. e Israel contra el país persa este sábado.
"Estamos colaborando estrechamente con todos los actores clave, así como con nuestros socios regionales, para salvaguardar la estabilidad y la seguridad y proteger la vida de los civiles", dijo la mandataria europea, haciendo hincapié en que "Jordania es un socio valioso para Europa en la región y desempeñará un papel clave en el período que se avecina".
