"El régimen de los ayatolás es un régimen de terror. Solo entre finales y comienzos de este año murieron miles de personas a manos del régimen. Compartimos la alegría de muchos iraníes de que este régimen esté llegando a su fin", dijo en una comparecencia ante la prensa.
Merz también se refirió al programa atómico iraní, a la amenaza que representa el régimen para la existencia de Israel y a la forma en que ha cooperado con grupos terroristas como Hamás.
"Con las herramientas del derecho internacional y con sanciones no hemos llegado muy lejos, tal vez porque no estuvimos dispuestos a actuar también militarmente. No es el momento de dar lecciones a nuestros aliados", aseguró.
El canciller recordó que Irán continuaba con un programa para desarrollar armas atómicas que representaba una amenaza para toda la región y que en esas circunstancias EE.UU. e Israel habían optado por una opción militar.
"Nunca hay un momento ideal para hacer algo así, pero puede llegar el momento en que sea demasiado tarde", dijo.
Merz, sin embargo, admitió que la operación implica riesgos, que actualmente no se sabe qué estructuras hay en Irán y que hay que pensar que tiene que haber "un día después" en el que, dijo, tendrá que haber elecciones libres en Irán y una política de paz para la región.
"La operación tiene riesgos. No está claro que el plan de producir un cambio desde adentro tras ataques desde fuera tenga éxito", admitió.
Según Merz, con la situación actual se "ha pasado el umbral hacia un futuro incierto" y apeló a Teherán a poner fin a los "ataques indiscriminados" que ha lanzado como represalia.
