"Estoy regresando a Italia mientras continuo gestionando desde ayer esta situación delicada con todos los instrumentos técnicos necesarios para hacerlo también desde el extranjero", ha explicado en su perfil de la red social X.
Crosetto, uno de los más cercanos colaboradores de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, había viajado el pasado viernes en un vuelo civil a Dubái por motivos personales con su familia.
Sin embargo terminó atrapado en la ciudad emiratí en medio de los bombardeos con los que Irán ha respondido al ataque de Estados Unidos e Israel para tumbar el régimen de la República Islámica y que han matado, entre otros, al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameiní.
Su situación, atrapado a miles de kilómetros de Roma, ha generado críticas en el país y el opositor Movimiento 5 Estrellas ya ha reclamado su dimisión.
El ministro ha explicado que regresará solo, sin su familia, que según ha dicho "comprende su elección" y lo hará a bordo de un avión de la Aeronáutica Militar italiana y con un billete pagado por él.
"Ya he pagado al Ejército, por decisión propia, un importe tres veces mayor de lo estipulado para invitados en los vuelos de Estado para evitar a quienes me criticarán por haber usado un vuelo estatal", ha reconocido en el mismo mensaje.
Crosetto ha tildado de "vergonzosa" y "rastrera" la polémica creada por su situación en Dubái.
"Creo que no puede utilizarse una situación generada por un evento, el ataque a Dubái, que no había sido previsto en una eventual respuesta iraní", ha reprochado.
El caso también ha servido a la oposición para denunciar la "irrelevancia" de Meloni porque no había sido informada previamente del ataque de Estados Unidos e Israel a la República Islámica.
