Las proyecciones del mercado, del Banco Central y del Gobierno coinciden en situar la expansión en torno al 2,3 %, en un contexto marcado por la política monetaria aplicada para contener la inflación.
Los expertos prevén que en el cuarto trimestre de 2025 la expansión del país se ubique entre un 0,1 % y un 0,3 % en relación con los tres meses anteriores, lo que confirmaría la pérdida de impulso de la economía en la segunda mitad del año.
El encarecimiento del crédito, consecuencia de la subida de la tasa básica de interés, redujo el consumo de las familias y frenó las inversiones empresariales, según los analistas.
El Banco Central subió la tasa básica de interés en el último año desde el 12,25 % hasta el 15 % -su punto más alto en casi 20 años- para frenar la inflación y alinear el índice con la meta, fijada en 3,0 % con un margen de tolerancia de 1,5 %.
Tras un primer trimestre que tuvo un crecimiento de 1,5 % frente al anterior y mayor de lo esperado, la economía perdió fuerza con una expansión de apenas un 0,3 % en el segundo trimestre y de un 0,1 % en el tercero, manteniéndose prácticamente estancada al cierre del año.
Por sectores, el agropecuario habría sido el principal impulsor del crecimiento de Brasil en 2025, con una expansión cercana al 11 %, después de la caída registrada en 2024.
La industria, habría crecido en torno a un 1,7 %, por los altos costos de los créditos y la coyuntura del mercado internacional, mientras que los servicios, que representan el 70 % del PIB del país, también habrían desacelerado el ritmo hasta cerca de un 1,8 %, muy por debajo del 3,8 % registrado en 2024.
Para 2026, el mercado prevé un leve repunte al inicio del año si el Banco Central comienza a recortar los tipos de interés, aunque los cálculos apuntan a que el crecimiento volvería a moderarse y cerraría el año en torno a un 1,8 %.
