En un comentario enviado a EFE, la administración del paso navegable de 82 kilómetros que une el Atlántico y el Pacífico afirmó que "monitorea de manera permanente la evolución del comercio marítimo internacional y las dinámicas que puedan influir en sus flujos".
Sobre los "recientes acontecimientos en el Medio Oriente, y considerando la naturaleza cambiante de la situación, en este momento resultaría prematuro anticipar posibles consecuencias o impactos específicos que estos eventos pudieran tener sobre el tránsito de buques por la vía interoceánica", por la que pasa entre el 3 % y el 6 % del comercio mundial.
"El Canal de Panamá continúa operando de forma segura, eficiente y confiable, reafirmando su compromiso de brindar un servicio continuo y sin interrupciones a la comunidad marítima mundial", añadió.
Algunas de las principales navieras de Asia-Pacífico anunciaron este lunes la interrupción o la reorganización de sus actividades en el estrecho de Ormuz, crucial para el comercio energético global, ante la escalada del conflicto en Oriente Próximo.
Ya el sábado el Departamento de Transporte de Estados Unidos emitió una recomendación para que los buques comerciales eviten navegar por el estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo.
Y la Guardia Revolucionaria iraní advirtió, asimismo, que el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, punto vital del tráfico petrolero y comercial en la región, ya no es seguro.
Por el estrecho de Ormuz, entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, transita alrededor del 20 % del petróleo y una parte relevante del gas natural licuado (GNL) que se comercia por mara a nivel global, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) y la ONU.
Alrededor del 84 % del crudo y condensado y el 83 % del GNL que atravesaron Ormuz en 2024 tuvieron como destino mercados asiáticos, entre ellos China, India y Japón, de acuerdo con la EIA.
