Según un comunicado de la Cancillería china, la llamada se produjo a petición de Araqchí, durante la cual Wang dijo que la ofensiva de Estados Unidos e Israel "viola el derecho internacional y traspasa las líneas rojas de Irán".
El canciller chino afirmó que Irán no tiene "más opción" que defenderse tras el ataque, y urgió a Estados Unidos e Israel a "cesar inmediatamente las operaciones militares, evitar una escalada mayor y prevenir que todo Oriente Medio se suma en el conflicto".
China, dijo Wang, según el comunicado de la Cancillería, apoya a Irán en la "protección de sus derechos e intereses legítimos".
Añadió que el país, el socio más poderoso de Irán, "ha expresado públicamente su postura de equidad y justicia y espera seguir desempeñando un papel positivo en la prevención de la escalada de las tensiones regionales", en plena expansión del conflicto por Oriente Medio y tras alcanzar Chipre.
Si bien mostró su apoyo a Irán en su derecho a defenderse, Wang aseguró su confianza en que el país, "dada la grave y compleja situación, mantendrá la estabilidad nacional y social y atenderá las legítimas preocupaciones de sus vecinos", cuando varios países del Golfo han sido atacados por misiles iraníes y mientras se ha abierto un nuevo frente entre el grupo chií libanés Hizbulá e Israel.
China, el principal socio comercial de Irán y su mayor importador de petróleo, condenó el domingo la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, durante la ofensiva de Israel y Estados Unidos, calificándola de grave vulneración de la soberanía iraní y de los principios de la Carta de la ONU.
Desde los ataques del sábado China había urgido al fin de las hostilidades y había condenado el ataque de Israel y Estados Unidos, pero no se había informado hasta ahora del contacto directo con las autoridades iraníes, pese a la intensificación de los lazos bilaterales en los pasados años y de su alianza estratégica.
