El primer ministro portugués, el conservador Luís Montenegro, defendió en un acto en la localidad de Ponte da Barca, en el norte del país, que la prevención "es siempre el mejor camino" para evitar las catástrofes y sus efectos, en un contexto en que las oscilaciones climáticas son "cada vez más imprevisibles".
"Estamos aquí, cuando hace pocos días tuvimos lluvias intensas y permanentes... Tuvimos inundaciones y estamos hablando de incendios", recordó Montenegro, en referencia al tren de borrascas que dejaron más de diez muertos y múltiples destrozos en diferentes puntos de Portugal.
Señaló que los árboles y ramas arrastrados por los últimos temporales pueden convertirse en un factor de riesgo adicional en la temporada de verano, aumentando la probabilidad de que se generen incendios y que estos sean más intensos.
En concreto, el Dispositivo Especial de Combate de Incendios Rurales (DECIR) de 2026 implicará que entre el 1 de julio y el 30 de septiembre estarán disponibles 15.149 efectivos (121 más que los del año anterior), 3.463 vehículos (45 más) y 81 medios aéreos (2 más), entre otros.
Este plan, que contará además con un refuerzo del número de equipos de intervención permanente, se suma a una apuesta por impulsar las formaciones de los agentes.
Según datos del Ministerio del Interior portugués, el presupuesto para este programa en 2026 rondará los 50 millones de euros.
"Estamos proyectando nuestro dispositivo de combate, pero estamos aquí previniendo, concretizando nuestro modelo de prevención", resumió Montenegro, quien recalcó que no existe un plan "infalible" y que será necesaria la colaboración tanto de las diferentes autoridades locales como de la propia ciudadanía para evitar los incendios forestales.
En ese sentido, defendió que es necesario que "se comprendan y acaten las órdenes" de Protección Civil y que la población evite los comportamientos "negligentes" que puedan provocar incendios forestales o ponerse en riesgo.
Abogó por que los propios ciudadanos también ayuden en ese control ante aquellos que no cumplen las normas: "Tenemos muchos incendios rurales que tienen origen delictivo, es verdad, otros tantos que tienen origen natural, pero también hay muchos otros que tienen que ver con el comportamiento negligente de muchas personas", planteó.
La península Ibérica fue la región más afectada por los incendios rurales del último verano en los 27 países de la Unión Europea.
