Según explicó este lunes el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, en su rueda de prensa diaria, el último con el que habló fue con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, a quien trasladó su condena por los recientes ataques contra su país.
El secretario consideró que los ataques contra Catar, al que definió como "un socio fuerte y valioso" de la ONU, constituyen una "violación de la soberanía y la integridad territorial del país".
Ambos discutieron sobre la situación en la región y la "urgente necesidad de poner fin a la actual escalada militar y volver al diálogo en aras de la estabilidad regional", según un comunicado.
Durante el fin de semana, también habló con el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, al que agradeció su papel de mediador en las negociaciones, así como con embajadores del Consejo de Cooperación del Golfo, agregó Dujarric.
Sin embargo, el portavoz declaró que Guterres no ha conversado con el presidente de EE.UU., Donald Trump, ni tampoco mencionó al primer ministro israelí, Benajmin Netanyahu.
Preguntado por qué el secretario general no habló con el presidente estadounidense, Dujarri dijo: "La diplomacia funciona de manera un poco más formal que la información periodística".
"La expansión de los ataques a países que no participaron en el ataque inicial es, según el secretario general, especialmente preocupante, ya sea en los países del Golfo, Jordania, Siria o Líbano", aseveró el portavoz.
Estados Unidos e Israel iniciaron el pasado sábado un ataque conjunto contra Irán que acabó con la muerte de su líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula militar.
Tras la muerte de Jameneí, Irán lanzó ataques de represalia contra Tel Aviv, Jerusalén y las bases estadounidenses en países de la región.
