"No vemos justificación a que el primer ministro (Nawaf) Salam y su Gobierno tomen decisiones impulsivas contra ciudadanos libaneses que rechazan la ocupación, acusándolos de violar una paz que el propio enemigo ha negado y rechazado mantener durante un año y cuatro meses", dijo el líder de su bloque parlamentario, Mohammad Raad.
El político de Hizbulá acusó al Ejecutivo libanés de verse "incapaz" de actuar ante los ataques que Israel ha continuado perpetrado prácticamente a diario desde el alto el fuego de finales de 2024, así como ante el mantenimiento de sus tropas en varios puntos del sur del Líbano.
"El enemigo ha impuesto un estado de guerra diario tanto al Gobierno como a la gente del Líbano, mientras el Ejecutivo ha sido incapaz de parar sus continuados ataques e incluso de influenciar a los que asegura son amigos internacionales del Líbano para que convenzan al enemigo de parar su conflicto", agregó.
En este contexto, Raad llamó a las autoridades libanesas a que eviten crear "problemas internos adicionales" que podrían desatar la tensión, un escenario a evitar "por parte de todos".
Salam anunció que prohibirán la actividad militar de Hizbulá después de que este atacara unas instalaciones militares en el norte de Israel, en respuesta al asesinato del máximo líder iraní, Alí Jameneí, y a la continuación de los bombardeos israelíes contra el Líbano desde finales de 2024.
Israel respondió a la acción con una intensa campaña de bombardeos aún en marcha contra el sur del Líbano, el oriental Valle de la Bekaa y los suburbios meridionales de Beirut conocidos como el Dahye.
