"Mi corazón se rompe por mi madre y por cada alma que se encuentra tras los muros de la prisión ahora más que nunca. Están atrapados entre la crueldad de un régimen brutal y el estruendo aterrador de las explosiones en el exterior", declaró Kiana Rahmani, copresidenta de la Fundación Narges, con sede en París.
La hija de la premio Nobel iraní clamó en un mensaje en las redes sociales de la Fundación Narges por evitar que "los presos políticos, especialmente los que se encuentran en régimen de aislamiento y los condenados a muerte, caigan en el olvido".
"Es fundamental que todos los presos políticos sean liberados de inmediato", subrayó, al tiempo que abogó por que los organismos internacionales de derechos humanos de la ONU puedan entrar en Irán, visitar las cárceles y comprobar "la verdad por sí mismos".
La premio Nobel está encarcelada desde el pasado diciembre, tras ser condenada a siete años y medio de prisión, la décima sentencia contra ella desde 2021.
Un tribunal la condenó a seis años de cárcel por "colusión contra la seguridad nacional" y a un año y medio por "propaganda contra el régimen", además de imponerle dos años de exilio interno en la ciudad de Khusf y la prohibición de viajar durante otros dos años.
Con esta sentencia, Mohammadi acumula condenas que superan los 44 años de prisión, de los cuales ya ha cumplido más de 17, además de haber recibido 154 latigazos por condenas anteriores, según la Fundación Narges, que también publicó hoy un llamamiento del Comité de los Premios Nobel para pedir su libertad.
En ese mensaje, fechado el 11 de febrero pasado, el comité se mostraba "profundamente consternado por los informes creíbles que detallan el arresto brutal, el abuso físico y el maltrato constante que pone en peligro la vida de la Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi".
