El presidente dijo a la cadena CNN que la Operación 'Furia Épica' iniciada el sábado duraría unas cuatro semanas, estimación que luego extendió durante un acto este lunes en la Casa Blanca, la primera comparecencia en vivo desde que comenzaron los ataques.
"Sea cual sea el tiempo, está bien, lo que sea necesario, siempre lo haremos y lo hemos hecho desde el principio; proyectábamos entre cuatro y cinco semanas, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso", declaró.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, aseguró en una rueda de prensa del Pentágono que las operaciones militares contra Irán están en su fase inicial, "llevarán algo de tiempo" y que requerirá el envío de más tropas a la región.
A su lado, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo que no se repetirá una guerra prolongada como las de Irak (2003-2011) o Afganistán (2001-2021). "Esto no será interminable", subrayó.
Trump, que hizo campaña en 2024 en contra de las guerras "eternas" y cuyo Gobierno negociaba un pacto nuclear con Teherán, ha afirmado que su objetivo final es derrocar al régimen iraní.
Sin embargo, Hegseth dijo este lunes que "esta no es una guerra de cambio de régimen", aunque agregó que como resultado de la operación "el régimen ha cambiado".
Preguntado por CNN sobre si la Administración está ayudando al pueblo iraní a recuperar el control de su país y establecer un cambio de régimen, Trump respondió con un "sí", pero también reconoció a ABC que no tienen un candidato claro para liderar una transición en el país.
En cuanto a la posibilidad de negociar con el nuevo liderazgo iraní, el mandatario declaró el domingo en una entrevista con la revista The Atlantic que estaba dispuesto a conversar con ellos. "Quieren hablar y he accedido a hacerlo", subrayó, dejando la puerta abierta así a un alto el fuego más rápido.
En contraste, este lunes el presidente advirtió a CNN de que aún no han lanzado la "gran oleada" de ataques y que podría llegar "muy pronto", mientras que confesó que no esperaba una respuesta tan contundente de Irán, bombardeados los vecinos del Golfo Pérsico que acogen presencia militar estadounidense y que eso obliga a Washington a seguir respondiendo con fuerza.
Estados Unidos e Israel iniciaron el sábado una serie de ataques conjuntos contra Irán, en los que fueron asesinados el líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, en el poder desde 1989, y buena parte de la cúpula militar de la República Islámica.
Irán ha prometido vengar la muerte de Jameneí y, hasta el momento, ha atacado a Israel, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, entre otros aliados de Estados Unidos, donde este país mantiene bases militares.
