"Las víctimas resultaron heridas por esquirlas de vidrio e incluyen: un hombre de unos 35 años en estado moderado y otro de 18 años en estado leve", dijo en un último mensaje un portavoz del servicio de emergencias israelí Magen David Adom.
"Llegué rápidamente al lugar del impacto del misil (...) vi la destrucción en las calles afectadas por la fuerza de la explosión. Había cristales rotos, árboles dañados y ventanas de los edificios cercanos destrozadas", detalla el paramédico Adir Nazri.
Según Nazri, los heridos estaban en las plantas superiores de un edificio cercano, y fueron trasladados al hospital en condición estable.
La Policía, en otro comunicado, dijo estar realizando "búsquedas exhaustivas" tras los informes sobre la caída de fragmentos de interceptores -que pueden medir metros- y restos de munición en la región sur.
Esta es por el momento la información sobre la última andanada de misiles de Irán contra Israel, donde la cesura militar no deja a los medios locales publicar los lugares exactos de los impactos, especialmente si son en infraestructuras estratégicas o militares.
Ayer, nueve personas murieron en Israel, entre ellas un chico de 16 años, tras el impacto en misil contra una sinagoga que guarnecía un refugio comunal y casa aledañas en Beit Shemesh, a unos 30 kilómetros de Jerusalén.
Con sus muertes, son 10 las víctimas mortales conocidas en Israel, mientras que en Irán se cifran en más de 550, según la Media Luna Roja, de ellas 180 en el ataque en la escuela de Minab, en el sur del país.
