"En los dos primeros días de combate, más de 1.000 misiones volaron a Irán y regresaron sin contratiempos", detalló la fuente durante una reunión operativa el lunes en el centro de mando subterráneo de la Fuerza Aérea, junto con comandantes y tropas, de acuerdo con la información compartida este martes.
Según esta fuente, los desafíos pendientes son la destrucción del resto de sistemas defensivos de radar y de cualquier misil tierra-aire; en una guerra en la que tanto Israel como EE.UU. gozan de una clara superioridad en materia de inteligencia.
No hay una figura clara del arsenal del que aún dispone Irán, que este martes ha espaciado cada vez más sus ataques contra Israel, con un parón de unas diez horas antes de lanzar varios salvos que no han causado heridos, pero sí daños materiales menores en el norte del país.
Además de Irán, Israel bombardea desde el lunes el sur del Líbano y su capital, donde esta mañana continuaron los ataques aéreos incesantes. El Ejército israelí, además, ha ordenado este martes a la población de más de 80 pueblos y ciudades libanesas cerca de la frontera que abandonen sus casas.
