El portavoz comunitario de Interior, Markus Lammert, dijo que Bruselas "sigue estrechamente" la situación y que la prioridad de la UE es la seguridad de los europeos.
Además, recordó los fuertes controles en las fronteras exteriores, y en particular el sistema de información Schengen, que es la base de datos de seguridad común de la UE, que obliga a los Estados miembros a dar alertas ante los casos de personas relacionadas con delitos de terrorismo.
El mismo portavoz indicó que, asimismo, los Veintisiete cuentan con el nuevo Sistema Europeo de Entradas y Salidas, que representa "una capa más" desde el punto de vista de la seguridad" y ha permitido impedir la entrada en los últimos cinco meses de "casi 500 personas" que representaban un peligro para la seguridad.
En ese contexto, recordó la puesta en marcha progresiva de ese sistema y subrayó la importancia de que los países la completen en el próximo mes.
Europol advirtió el jueves de que el conflicto en Oriente Medio tiene “repercusiones inmediatas” para la seguridad en la Unión Europea (UE), con un “aumento de la amenaza de terrorismo y extremismo violento”, así como de ciberataques y campañas de desinformación.
“El nivel de amenaza terrorista y de extremismo violento en territorio de la UE se considera elevado”, indicó la agencia, que precisó que ese nivel de amenaza terrorista “puede manifestarse” en posibles casos de radicalización interna protagonizados por individuos que actúan solos o por “pequeñas células que actúan por iniciativa propia”.
La agencia también advirtió de que otros grupos vinculados con Irán podrían llevar a cabo “actividades desestabilizadoras” dentro de la UE.
