El ministro de Administración Territorial y Descentralización, Ibrahima Kalil Condé, anunció la medida el viernes por la noche en un discurso televisado, y aseguró que la decisión respondía a que estas formaciones "incumplieron" sus obligaciones legales, según medios locales.
La disolución afectó a formaciones históricas como la Unión de las Fuerzas Democráticas de Guinea (UFDG) y la Agrupación del Pueblo de Guinea (RPG), que concentraron cerca del 93 % del voto en 2020.
Ambos partidos habían sido suspendidos en agosto, y sus líderes fueron inhabilitados bajo los nuevos criterios de la Constitución aprobada en septiembre, motivo por el que ni siquiera aparecieron en las papeletas de los comicios de diciembre, que buscaban culminar la transición democrática tras el golpe de Estado de 2021.
El general Mamadi Doumbouya, líder de la junta militar que tomó el poder en Guinea-Conakri en la mencionada asonada, tomó posesión el 17 de enero como nuevo presidente del país tras hacerse con el 86,72 % de los votos.
Desde el golpe de Estado se han reportado numerosos casos de secuestros y detenciones sin juicio de dirigentes opositores, activistas y periodistas críticos con el poder, con más de 15 desapariciones documentadas por la oposición del país africano.
Guinea-Conakri posee uno de los mayores depósitos de mineral de hierro del mundo y es el principal exportador de bauxita (mineral clave para producir aluminio), si bien gran parte de su población vive en la pobreza.
