La República Islámica de Irán es capaz de lanzar misiles con cabezas explosivas de una tonelada contra una docena de países del golfo Pérsico y de alcanzar petroleros con drones suicidas en el estrecho de Ormuz, pero no de avisar a su población de la llegada de ataques.
Esa falta de sistemas de alerta, unida al corte de internet y la falta de refugios deja a la población expuesta a los constantes ataques de Israel y Estados Unidos que comenzaron el sábado 28 y se han prolongado a diario, incluida esta mañana, con más de un millar de muertos hasta ahora. El consejo que han dado las autoridades a la población es que abandonen la capital mientras “estudian” el uso de estaciones de metro como refugios antiaéreos.
“Las autoridades tienen sus refugios y a los ciudadanos nos pidieron que abandonásemos Teherán el primer día y salven la vida como puedan”, dijo a EFE a Mohamed -nombre cambiado por seguridad-, farmacéutico que reside en el noreste de la ciudad.
Mohamed explica cómo retumba su edificio y sus ventanas cada vez que se produce una explosión, ante lo que no puede hacer nada.
“Cuando tiembla el edificio, como si hubiera un terremoto, y escuchas los estallidos es normal que te lleves un susto”, dice, aunque asegura que se está acostumbrando.
El caso de Mohamed se repite en una ciudad que antes de la guerra acogía a 12 millones de personas y ahora en realidad se desconoce cuántas personas siguen aquí porque muchos han abandonado la capital en busca de lugares más seguros.
Mientras tanto, el alcalde de Teherán, Alireza Zakani, indicó ayer que “hace dos días tuvimos una reunión y se decidió informar a la población sobre todos los espacios de refugio privados que existan”.
Esa información no se ha hecho pública hasta ahora.
Zakani añadió que se está estudiando el uso estaciones de metro como refugios aéreos y de nuevo nada se sabe sobre ello.
Los ataques contra la capital iraní han sido constantes desde que Israel y Estados Unidos comenzaran el sábado pasado la guerra en la que hasta el momento han muerto más de un millar de iraníes y han sido destruidos miles de edificios en todo el territorio.
En esos bombardeos han sido alcanzados lugares como las oficinas del fallecido líder supremo de Irán, Ali Jameneí, el edificio del Consejo de Seguridad Supremo y el palacio presidencial, entre otros objetivos.
EFE pudo constatar que los bombardeos de Estados Unidos han alcanzado comisarias y bases en Teherán, en unos ataques que provocaron daños a edificios civiles cercanos, como fue el caso de la plaza Nilufar, donde murieron 20 personas.
Hasta ahora han sido alcanzados por los proyectiles israelíes y estadounidenses 6.668 objetivos vigiles, entre ellos 5.535 viviendas, 65 colegios y 14 centros médicos, informó hoy el presidente de la Media LunaRoja iraní, Hosein Kolivand.
También fue destruido un campo de fútbol sala con capacidad para 12.000 personas.
En estas circunstancias muchos vecinos temen que algún ataque contra algún tipo de instalaciones gubernamentales o de seguridad les alcance.
“Sales a la calle y no sabes si caerá un misil cerca. O en tu propia casa, no puedes saber todo lo que hay cerca”, dice a EFE Hosein, un vecino del norte de la ciudad.
