"Insto encarecidamente a Corea del Norte a demostrar su buena voluntad para el diálogo extendiendo una invitación a expertos de los diversos órganos de derechos humanos de las Naciones Unidas", señaló en un debate sobre la situación del país en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
"La supervisión independiente es crucial para mejorar los derechos humanos, pero lamentablemente en el país no existen ni órganos estatales ni organizaciones de la sociedad civil con esa independencia, por lo que el papel de los organismos internacionales, incluida la ONU, es aún más necesario", argumentó.
Salmón agregó que la falta de información que hay sobre el aislado país "no puede ser excusa" para no abordar los derechos humanos de su población, que "sigue sufriendo por la falta de respeto a sus libertades fundamentales y por el estricto control de sus vidas".
La relatora denunció en este sentido un incremento de la vigilancia en el país, mediante el uso del reconocimiento facial en cámaras de seguridad, así como el aumento en la cantidad de delitos punibles con la pena de muerte.
En materia económica, agregó, la centralización por parte del Gobierno de la distribución de alimentos provoca que muchas personas no puedan pagarlos, mientras la libertad de movimientos sigue estando seriamente restringida.
