Durante nueve días de operaciones en la zona, las Fuerzas Armadas también han destruido 94 bocaminas y 56 chancadoras (moledoras) utilizadas por los mineros ilegales para extraer oro en esta reserva natural.
Esta ofensiva se realiza en un momento donde el Gobierno del presidente Daniel Noboa ha intensificado su combate al crimen organizado, dentro la "guerra" que libra contra estas estructuras desde más de dos años, a las que ha catalogado de "terroristas" y que están dedicadas principalmente al narcotráfico, la minería ilegal y las extorsiones bajo amenazas de muerte.
Las acciones militares se concentraron en los sectores San Luis, Dos Camas y La Aida, dentro del Parque Nacional Podocarpus, donde estas organizaciones habían instalado campamentos, bocaminas y maquinaria para sostener sus actividades ilícitas.
También decomisaron explosivos, municiones, radios de comunicación, antenas de internet satelital, generadores eléctricos y diversas herramientas utilizadas para sostener estas actividades ilícitas.
De acuerdo al Gobierno, las intervenciones permitieron afectar cerca de 130 hectáreas que habían sido tomadas por la minería ilegal dentro del Parque Nacional, generando una afectación económica estimada en aproximadamente tres millones de dólares para los grupos armados que operaban en la zona.
El Parque Nacional Podocarpus se encuentra entre las sureñas provincias de Loja y Zamora Chinchipe, situadas en los Andes y la Amazonía, respectivamente, con una superficie de más de 146.000 hectáreas, entre los 900 y 3.600 metros de altitud.
Alberga entre 3.000 y 4.000 especies de plantas vasculares, como el romerillo, cascarilla, pumamaqui, cedro, laurel, entre las más representativas; y cobija a unas 63 especies de orquídeas, 25 de las cuales se encuentran bajo alguna categoría de amenaza, según el Ministerio de Ambiente.
Sin embargo, en su interior se había insertado la minería ilegal en busca de oro, negocio al que las organizaciones criminales se han abocado al aprovechar los máximos históricos que registra este metal a nivel internacional, con un proceso altamente contaminante que deforesta los bosques y contamina los lechos fluviales con metales pesados como el mercurio.
