"O los sistemas de defensa antiaérea occidentales son extremadamente ineficaces, como ya sucedió durante los sucesos en Oriente Medio, o bien estos países ceden deliberadamente su espacio aéreo, convirtiéndose así en cómplices de la agresión contra Rusia", comentó Shoigú a la prensa local, citado por TASS.
Shoigú recordó el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, "que estipula el derecho inalienable de los Estados a la legítima defensa en caso de ataque armado".
Asimismo, Shoigú, quien anteriormente fue ministro de Defensa, subrayó que Rusia está registrando un aumento de ataques de drones ucranianos a través de Finlandia y los países bálticos.
"Como consecuencia, la población y las infraestructuras civiles sufren daños significativos", añadió.
A finales de marzo la terminal portuaria del mar Báltico de Ust-Luga, en la región rusa de Leningrado, sufrió un ataque masivo de drones ucranianos.
Unos 56 drones golpearon las instalaciones causando un gran incendio debido a que es un nudo logístico para la exportación de petróleo ruso.
A los pocos días el Kremlin advirtió de que respondería a los países que cedieran su espacio aéreo para que Ucrania llevase a cabo sus ataques aéreos contra Rusia, contra quien se defiende en guerra abierta desde 2022.
