La iniciativa, propuesta el lunes por el gobernador Ron DeSantis, fue aprobada este martes por ambas cámaras de Florida, de mayoría republicana, y pasa ahora al escritorio del mandatario republicano para su promulgación.
El Legislativo de Florida aprobó la medida pocos minutos después de que el Supremo de Estados Unidos emitiera un fallo que redujo protecciones electorales históricas a las minorías raciales y étnicas en la Ley de Derecho al Voto (VRA, en inglés).
DeSantis señaló que la sentencia del Supremo de EE.UU. invalidó algunas disposiciones de la Constitución de Florida, alineándose con su propuesta de mapa.
Según la organización Voto Latino, el nuevo mapa podría arrebatar hasta cuatro escaños a los demócratas. Señaló que, aunque el 43% de los votantes apoyó a los demócratas en 2024, ese respaldo no se traduce de forma proporcional en escaños, ya que el partido obtendría solo un 14,3 % de representación.
Actualmente el estado posee una mayoría republicana, con 20 escaños para ese partido y 7 para los demócratas, después de que quedara vacante un escaño demócrata, el de Sheila Cherfilus-McCormick, quien renunció el 21 de abril tras enfrentar acusaciones de corrupción.
La ganancia de escaños puede ser clave en las elecciones de medio mandato de noviembre, que renuevan por completo la Cámara de Representantes de Washington, actualmente con 217 republicanos, 212 demócratas, 1 independiente, y 5 asientos vacantes.
En los comicios de noviembre también se renovará un tercio del Senado de EE.UU., donde los republicanos poseen el control de esa Cámara.
Se trata del octavo estado en cambiar sus mapas electorales antes de las próximas elecciones legislativas de noviembre, después de Virginia, Utah, Ohio, Carolina del Norte, Misuri, California y Texas, donde la batalla comenzó en junio de 2025 por orden de Trump.
La redistribución electoral en Florida empezó el pasado diciembre, pero se retrasó porque el gobernador condicionó su realización a la espera de una decisión del Supremo de EE.UU. sobre la Ley de Derecho al Voto, que determinaría si los actuales mapas republicanos cumplen con la ley federal de derechos electorales.
El Tribunal anuló hoy el mapa electoral del Legislativo de Luisiana argumentando que su diseño se basó excesivamente en criterios raciales, lo que supuso un éxito para los republicanos y una derrota para organizaciones de derechos civiles en todo el país.
María Teresa Kumar, presidenta de Voto Latino, dijo que la decisión "hace significativamente más difícil proteger a los votantes de color contra la discriminación racial".
"Da luz verde a los políticos para manipular los mapas electorales, silenciar nuestras voces y revertir el progreso por el que generaciones enteras lucharon para conseguir", agregó.
