El documento salió a subasta con un precio inicial de 120.000 euros, pero se quedó sin comprador, después de que las pujas internacionales tuvieran que ser rechazadas por la casa de subastas ante la medida anunciada por el Gobierno, según explicaron a EFE fuentes de Durán.
Según se recoge en la página web de la casa de subasta madrileña, la pieza "requiere permiso de exportación", como consecuencia del expediente iniciado por Cultura tras una petición realizada desde el Gobierno regional de Andalucía, en el sur del país.
La declaración de inexportabilidad garantiza como medida cautelar que el documento no puede salir del país y propicia su protección como parte del patrimonio histórico y cultural español.
A la subasta acudió un representante del Ministerio de Cultura, que tiene derecho de tanteo sobre esta carta, de 31,4 por 20 centímetros, hecha con papel de hilo con filigrana escrito por ambas caras y con una "pequeñísima corrosión del papel por la tinta, que no afecta a la lectura".
Finalmente, no hubo pujas por él y su subasta quedó desierta.
Dicho documento corresponde al folio 390 arrancado de un protocolo notarial otorgado en la ciudad de Sevilla, en Andalucía, ante el escribano público Luis de Porras, firmado por Cervantes en el ejercicio de sus funciones como comisario de abastos de la Corona.
El documento pertenece a los fondos del antiguo Archivo de Protocolos Notariales, que pasaron a ser custodiados a partir de 1990 por el Histórico Provincial de Sevilla.
La carta pudo ser arrancada de su libro original en el siglo XIX, aunque no hay certeza de la fecha exacta en la que pudo ocurrir.
