"Hablaremos con ellos, trabajaremos en ello; queremos algo bueno para el pueblo cubano y, con suerte, habrá un buen resultado para ellos. Tiene que haberlo", declaró Rubio durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca encabezada por el presidente, Donald Trump.
Rubio, de ascendencia cubana, subrayó la importancia de lograr un resultado satisfactorio en ese diálogo porque "tener un Estado fallido a 90 millas (145 kilómetros)" de las costas estadounidenses supone "una amenaza para la seguridad nacional" de la potencia norteamericana.
El jefe de la diplomacia estadounidense opinó que la isla tiene "muchos problemas" porque está gobernada "por un grupo de comunistas incompetentes".
Además, aseguró que el conglomerado Gaesa, controlado por el Ejército cubano, controla el 70 % de la economía y "ninguno de sus ingresos se destina al pueblo cubano".
Desde la captura en enero de Nicolás Maduro en Venezuela por fuerzas estadounidenses, Washington presiona a Cuba para que emprenda cambios económicos y políticos en la isla, mientras Trump ha amenazado con "tomar el control" del país y La Habana denuncia que Estados Unidos prepara una agresión militar.
La Administración de Trump ha impuesto un bloqueo petrolero a la isla, que ha agravado la crisis económica del país, y la semana pasada presentó una acusación judicial contra Raúl Castro, expresidente y hermano menor de Fidel Castro, por la muerte de cuatro aviadores de una organización del exilio cubano hace treinta años.
Al mismo tiempo, Washington y La Habana mantienen negociaciones discretas, y el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó recientemente a Cuba. También se ha reportado la participación de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl, en esas conversaciones.
