Paralelamente al foro en la capital rusa tuvo lugar la tercera reunión de los Consejos de Seguridad de Asia central y Rusia, donde el exministro de Defensa y actual secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, advirtió de "la amenaza de la propagación de ideas extremistas, incluido el islamismo radical" en Asia Central.
El exjefe de la cartera de Defensa advirtió que "el reclutamiento de militantes y terroristas, así como su infiltración en nuestros países, continúa".
"Estos factores, junto con la propagación de movimientos religiosos no tradicionales y el creciente número de sus predicadores y seguidores, impactan negativamente en la situación política interna", añadió.
En paralelo a la firma del acuerdo entre el Kremlin y el Gobierno talibán, Shoigú subrayó que "en la lucha contra el extremismo, siempre pueden contar con el apoyo de Rusia".
Explicó, además, que el país "está dispuesto a recibir a más estudiantes para que reciban educación islámica en instituciones educativas religiosas".
Tras el inicio de la guerra de Ucrania en febrero de 2022 y el rechazo internacional generado hacia Moscú, el Gobierno talibán fue de los pocos que apoyaron sin dilación a los rusos.
