"Expresamos nuestra profunda preocupación por el uso de prácticas y medidas no basadas en el mercado, así como por la coerción económica, incluidas las restricciones arbitrarias a la exportación y las medidas de represalia relacionadas con los minerales críticos y los bienes conexos de doble uso, que socavan la seguridad y la resiliencia", detallaron las potencias reunidas en una cumbre en Évian (Francia).
"Pretendemos actuar como elemento disuasorio y estamos preparados para adoptar medidas, cuando sea necesario y de manera coordinada, frente a la coerción económica", advirtió el bloque compuesto por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido.
En Évian, acordaron medidas como impulsar una mayor cooperación industrial para diversificar las cadenas de valor de minerales críticos y avanzar en proyectos conjuntos de "producción, procesamiento y reciclado".
"De este modo, pretendemos reducir significativamente nuestra dependencia de un único proveedor externo al G7 y a los países socios en materia de tierras raras e imanes permanentes, hasta situarla por debajo del 60 % antes de 2030, y continuar reduciéndola progresivamente con el objetivo de alcanzar el 50 % tan pronto como sea posible", detalla el texto.
Respecto a otros minerales críticos, los jefes de Estado pidieron a los ministros competentes de sus gobiernos que definan antes de finales de año objetivos específicos.
Todo ello requerirá de movilización de capital público y privado, así como la implicación de otros actores más allá de los países miembros, por lo que concordaron en buscar socios y favorecer la movilización de los bancos multilaterales de desarrollo.
Para reforzar la resiliencia del mercado estudiarán desarrollar políticas conjuntas como compras colectivas, ayudas para estabilizar precios o imponer obligaciones de diversificación.
También se buscará mejorar la trazabilidad, con iniciativas para conocer el origen de los minerales y combatir el comercio ilícito, así como para combatir el trabajo forzoso. Esto empezará con el litio y el níquel, pero se ampliará progresivamente a otras materias.
El G7 trabajará igualmente en el aumento de las existencias nacionales para crear reservas estratégicas que permitan hacer frente a eventuales interrupciones del suministro.
Impulsar el reciclaje será otra medida que permitirá reducir la dependencia, precisaron, a la vez que favorecer el medio ambiente, y para ello los países del bloque establecerán objetivos concretos que deberán ser definidos antes del final del año.
"Impulsaremos el reciclaje mediante el apoyo tanto a la oferta como a la demanda de materiales reciclados y mediante incentivos económicos y regulatorios, incluidos requisitos de contenido reciclado. Promoveremos además la recuperación de minerales críticos a partir de fuentes secundarias, como residuos y relaves mineros", detallaron los líderes reunidos en Évian.
Con estos objetivos, el bloque de las mayores potencias económicas mundiales decidió establecer una Alianza para la Resiliencia y la Producción de Minerales Críticos (sobre la base de la ya existente Alianza para la Producción de Minerales Críticos) que coordinará estas iniciativas y que trabajará con la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la OCDE para monitorizar mercados, riesgos y vulnerabilidades.
La declaración no hace referencia concreta a ningún país, pero en la antesala de la cumbre del G7 los miembros habían expresado claramente su preocupación por la elevada concentración mundial del procesamiento y suministro de minerales críticos haciendo hincapié en China.
