Los presidentes de Ghana, John Dramani Mahama, y de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, se reunieron el martes para la cumbre de alto nivel sobre el “Futuro de la Economía del Cacao” en Abiyán (Costa de Marfil), donde decidieron implementar un marco común para determinar los precios de los productores y reforzar la inteligencia de mercado para garantizar “una remuneración justa para los agricultores”.
Ambos países fortalecerán la cooperación entre institutos nacionales de investigación para eliminar la enfermedad del virus del brote hinchado del cacao (CSSVD), considerada una de las mayores amenazas para el suministro mundial de chocolate, ya que reduce drásticamente la producción de la planta y termina matando al árbol.
Ambas partes respaldaron la "Iniciativa del Cacao de Costa de Marfil y Ghana (CIGCI)" y las "Normas Regionales Africanas para el Cacao Sostenible (ARS-1000)", marcos que avalan ante el mercado internacional que la producción está libre de deforestación y de mano de obra infantil.
También se comprometieron a procesar volúmenes sustanciales de cacao de forma local y promover el comercio intraafricano de los productos derivados, así como generar una alianza con otros productores africanos ya que “el continente produce el 80 % de los granos del mundo”.
Durante las deliberaciones, Mahama y Ouattara manifestaron su "grave preocupación" por las amenazas ambientales que acechan a la agricultura regional, especialmente el impacto de la minería ilegal en los lagos y ríos compartidos.
“Los líderes acordaron una estrategia conjunta para reducir agresivamente las actividades de minería ilegal, iniciar operaciones integrales de limpieza para las fuentes de agua compartidas y mitigar los efectos del cambio climático en los rendimientos de los cultivos”, indicó el documento.
De acuerdo con datos oficiales, Ghana y Costa de Marfil concentran el 60 % de la producción mundial de cacao. En territorio marfileño, la actividad cuenta con 1,1 millones de productores registrados y sustenta a 6 millones de personas, lo que equivale al 25 % de su población total.
Por otro lado, el censo oficial de Ghana registra a cerca de 800.000 jefes de explotación y familias rurales, un sector que genera empleo directo e indirecto para unos 2 millones de personas en su cadena macroeconómica.
