Unos 3,3 millones de personas llegaron al país centroeuropeo a partir de 1950, y otras 713.000 figuran como desplazados o expulsados previamente por la Segunda Guerra Mundial, según esa agencia.
Un tercio de esos 3,3 millones (1,2 millones) llegó a Alemania entre 2014 y 2021 y aún residen en el país, y otro tercio (1,1 millones) lo hizo entre 2022 y 2025.
Además, entre 1990 y 2000, 476.000 personas huyeron a Alemania, en parte debido a las guerras en la antigua Yugoslavia.
El año pasado, la edad promedia de estos refugiados era de 39 años y el 45 % eran mujeres y el 55 %, hombres.
Ucrania y Siria, ambas marcadas por cruentas guerras este siglo, son los países de origen de casi la mitad de todos los refugiados que residieron en Alemania en 2025 y que han inmigrado desde 1950.
El 25 % de los 3,3 millones de inmigrantes que llegaron a Alemania principalmente por motivos de huida, asilo o protección internacional, es decir unas 832.000 personas, nació en Ucrania, mientras que el 22 % (732.000) procedía de Siria.
Otros 316.000 proceden de Afganistán, 186.000 de Irak, 146.000 de Turquía, 120.000 de Polonia e 117.000 de Irán.
Los destinos con un mayor porcentaje de inmigrantes debido al desplazamiento y la expulsión desde 1950 son Bremen (7,3 %), seguida de Hamburgo (6,3 %), Sarre (5,7 %) y Hesse (4,8 %).
Antes de 1950, las personas desplazadas por la expulsión, desplazamiento y deportación asociadas a la Segunda Guerra Mundial son ciudadanos alemanes nacidos en antiguos territorios germanos que emigraron a lo que ahora es Alemania.
Estas personas tienen ahora una edad media de 85 años, y el 61 % eran mujeres y, el 39 % hombres, de acuerdo con el informe.
La mayoría viven en Mecklemburgo-Pomerania Occidental (2,3 %), Sajonia-Anhalt (1,5 %), Brandeburgo y Turingia (1,4 %, cada una ).
