En una rueda de prensa tras participar en la cumbre del G7 en la localidad francesa de Évian, Merz afirmó que "para la próxima semana ya he convocado una reunión en Berlín en el denominado formato E5".
Esa cumbre ya estaba prevista para una fecha anterior, pero no pudo organizarse por problemas de agenda.
En su lugar Merz, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, se reunieron en Londres con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, lo que causó malestar en Varsovia y Roma, y requirió una llamada telefónica del canciller para calmar sobre todo al primer ministro polaco, Donald Tusk.
"Como ya he dicho, en todas las cuestiones relacionadas con Ucrania hemos mantenido siempre una estrecha coordinación con todos los socios europeos, especialmente con Polonia (...)" e Italia, recalcó Merz.
Explicó que en Berlín "volveremos a analizar los resultados del G7 y del Consejo Europeo" de este jueves y viernes, en el que también participará Zelenski y Ucrania será de nuevo un importante tema.
Merz insistió en que "siempre" procura "no excluir a nadie".
Pero sí cree que Alemania debe, junto con los Estados miembros más grandes que además forman parte tanto del G7 como del Consejo Europeo, asumir "una cierta responsabilidad de liderazgo, siempre en coordinación con los demás y con total transparencia respecto a nuestras actuaciones".
En la capital británica, los tres líderes del "E3" y Zelenski acordaron cinco principios para poner fin a la guerra.
En primer lugar, recalcaron, debe haber un cese de los combates; la actual línea de contacto debe constituir el punto de partida para las negociaciones; Ucrania debe contar con garantías de seguridad sólidas y jurídicamente vinculantes una vez que entre en vigor el alto el fuego; los activos rusos deben permanecer congelados hasta que Rusia ponga fin a su guerra y compense a Ucrania por los daños causados por la guerra; y los intereses de seguridad europeos deben quedar salvaguardados en cualquier acuerdo.
La víspera, Merz expresó "cierto grado de optimismo" acerca de la posibilidad de que Europa y EE.UU. puedan trabajar ahora juntos para poner fin a la guerra de Rusia en Ucrania, ya que ha visto al presidente estadounidense, Donald Trump, "cooperativo" y "abierto" a los planteamientos de los líderes europeos y a la necesidad de que el Viejo Continente debe estar representada en la mesa de negociación.
Merz sostuvo hoy que en el G7 la declaración sobre Ucrania deja "un mensaje muy claro: que el apoyo a Kiev por parte de este grupo es hoy más fuerte que rara vez lo había sido antes".
"Todos los socios del G7 aumentarán su contribución militar y financiera a Ucrania. Igualmente claro es el mensaje dirigido a Rusia: todos los socios del G7 incrementarán la presión sobre Moscú, también mediante sanciones", añadió.
"Esto marca un nuevo tono de unidad y determinación transatlánticas. Quizá nos acerque un paso decisivo más a unas negociaciones de paz. Hemos trabajado de forma sistemática para ello durante las últimas semanas", señaló, en referencia a la cita tripartita con Zelenski en Londres y la coordinaron de sus asesores con Estados Unidos y otros socios europeos.
El canciller señaló que en la cumbre del E5 también se aprovechará para preparar una vez más la cumbre de la OTAN en julio en Ankara, que Merz prevé "exitosa" ante el reforzamiento del componente europeo de la Alianza Atlántica ne materia de gasto en defensa.
