"El retroceso en los derechos de la mujer es una alerta temprana del conflicto y el autoritarismo. Es más probable que se alcance la paz con mayor celeridad y que esa paz dure más cuando las mujeres participan en las negociaciones", declaró Bahous.
La directora ejecutiva fue invitada a un debate sobre mujeres, paz y seguridad en el marco de la presidencia colombiana del máximo órgano de decisiones de la ONU, que ostenta este mes de junio.
La canciller de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, presidió la sesión.
"Cuando las mujeres están seguras, las naciones son más pacíficas", aseguró Bahous.
Según expuso, la actitud hacia las mujeres y el grado de igualdad de género "son el mejor predictor de la violencia política, el extremismo y el terrorismo".
"Las mujeres están desapareciendo de los procesos de paz y mediación. Estoy segura de que esto es algo que en algún momento todos vamos a lamentar", sostuvo.
Bahous enumeró algunas de las zonas de conflicto más recientes, como Sudán, Ucrania, Líbano, Palestina, República Democrática del Congo y Afganistán, y alertó sobre la situación de las mujeres y la falta de representación.
En Ucrania, dijo, "solo los hombres participan en todas las rondas de conversaciones de paz".
Sin embargo, señaló que en algunos de estos países, las organizaciones de mujeres ya trabajan en sus comunidades para intentar contener la violencia a pesar de hacerlo sin fondos y sin tener voz en las mesas de negociación.
Además de Bahous, la presidencia colombiana también invitó a Leymah Gbowee, una activista pacifista y feminista de Liberia.
Gbowee recordó su experiencia como trabajadora social en Sierra Leona, cuando, según explicó, las mujeres se reunían a diario para diseñar planes de paz comunitarios para su país.
"Solo las mujeres eran capaces de devolver la paz a sus comunidades", apuntó.
La activista denunció que en los conflictos armados, las mujeres y las niñas siguen sufriendo "atrocidades generalizadas", como abusos sexuales, violaciones y mutilaciones.
Además, lamentó que las conversaciones sobre guerras y procesos de paz continúen limitadas y sigan dejando a las mujeres fuera de los espacios de toma de decisiones.
