"Lo único que puedo decirles es que ayer (jueves) me pilló completamente por sorpresa esa noticia, de hecho me encontraba en una reunión en la que ni siquiera estaba localizable (en el Consejo Europeo)", dijo Montenegro al ser preguntado por los periodistas al respecto en una rueda de prensa en Bruselas.
Y continuó: "Lamento profundamente que se trate de un asunto que pone en peligro la seguridad de un ciudadano -en este caso, el primer ministro y su familia-, pero que podría afectar a cualquier portugués, y que no se comunicara a los propios interesados".
Montenegro añadió que fue un momento "extremadamente delicado" para su familia, concretamente su mujer y sus hijos, que se enteraron de la noticia "de una forma igualmente sorprendente y sin poder siquiera hablar" con él.
El jefe del Ejecutivo clarificó que no considera que haya habido "un fallo de seguridad y una negligencia por parte de las autoridades competentes", pero sí cuestionó "la forma en que la información llegó a conocimiento de las personas afectadas".
La Fiscalía lusa presentó el jueves una acusación formal contra nueve sospechosos dentro de una investigación contra el llamado Movimiento Armilar Lusitano (MAL) por varios delitos relacionados con terrorismo que incluyen el reclutamiento de personas y la fabricación de armas.
Según la acusación, el grupo MAL es un movimiento de extrema derecha, nacionalista, neonazi, supremacista blanco, antisistema y conspiracionista, "con una estructura organizada, con presencia en plataformas digitales e intención de intervención en la vida política nacional".
Durante la investigación, las autoridades observaron que los acusados identificaban a personas y entidades, a las que clasificaban como "objetivos" y a las que veían como "una amenaza" contra el país, incluidos políticos, partidos, movimientos cívicos, periodistas, académicos y artistas.
Las pesquisas también revelaron que el grupo reclutó a miembros y fabricó armas y componentes empleando impresoras 3D, incluyendo granadas de mortero, granadas de dron y granadas incendiarias.
Según el semanario Expresso, entre los objetivos del grupo se encontraba Montenegro, así como el exprimer ministro socialista y actual presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el expresidente luso Marcelo Rebelo de Sousa.
