A través de las personas que han pasado por el estrado de este "juicio por la verdad", como se denominan los procesos que buscan esclarecer el pasado y recuperar la memoria histórica, se reconstruyeron los hechos ocurridos entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de junio de 1956 a las afueras de Buenos Aires.
La lectura del fallo estaba prevista para este viernes pero los magistrados resolvieron postergarla hasta el lunes 22 de junio, ante la extensión de los testimonios que se han escuchado durante tres jornadas, según informaron fuentes judiciales a EFE.
Las audiencias se realizaron en José León Suárez, en el municipio de San Martín, el mismo lugar en el que hace ya setenta años estaba el basural donde fueron ejecutados cinco hombres detenidos, tras el frustrado levantamiento encabezado por el general peronista Juan José Valle contra el régimen de Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas.
Un año antes se había producido el golpe de Estado contra Juan Domingo Perón, que dio lugar a una dictadura militar y a la proscripción del peronismo durante casi dieciocho años.
El testimonio más importante de este "juicio por la verdad" fue el de Juan Carlos Livraga, único sobreviviente y quien declaró por escrito. Su declaración se acompañó con una entrevista audiovisual.
Livraga es conocido como 'el fusilado que vive', gracias al relato del periodista y escritor Rodolfo Walsh, autor del libro 'Operación Masacre' (1957), donde reconstruye los hechos ocurridos aquella noche de junio de 1956. Actualmente tiene 94 años y reside en Estados Unidos.
Los cinco fusilados pertenecían a un grupo de doce que fueron detenidos en una vivienda de Florida, en el Gran Buenos Aires. Fueron fusilados Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Carlos Alberto Lizaso, Mario Brión y Vicente Rodríguez.
Solo uno de los seis que llevaron al basural para ejecutarlos sobrevivió: Livraga.
Berta Carranza, hija de Nicolás Carranza, expresó este viernes su esperanza en que estos hechos sean declarados como crímenes de lesa humanidad.
"Llegar a esta instancia de juicio para nosotros era una deuda pendiente que tenían con nosotros hace muchos años porque, cuando el asesino Desiderio Fernández Suárez aún estaba vivo, nosotros fuimos a La Plata para querer iniciar un juicio y no pudimos", expresó.
Desiderio Fernández Suárez, entonces jefe de la Policía bonaerense y quien falleció en 2001, fue quien ordenó al comisario Rodolfo Rodríguez Moreno fusilar a los doce hombres detenidos en 1956.
Delia Garibotti, hija de Francisco Garibotti, también expresó su deseo de justicia: "Ellos murieron por ser peronistas", remarcó.
