La fuente explicó que la suspensión se hace debido a que las próximas 48 horas son vitales para el rescate de las personas que aún quedan con vida y que los rescatistas necesitan el mayor silencio posible.
"No bajamos los autobuses porque es una recomendación", indicó.
El Gobierno comenzó el sábado a implementar un sistema de control para el traslado de periodistas y reporteros audiovisuales en autobuses con 90 puestos diarios para llevarlos hasta las zonas de desastre, tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado miércoles que han dejado al menos 1.719 muertos y más de 5.000 heridos.
La fuente dijo a EFE que queda en responsabilidad de la prensa intentar trasladarse hasta el lugar o no, porque puede que no le permitan el acceso, aunque "muchos han podido pasar".
Por su parte, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) indicó en X que "impedir el reporte en terreno no resuelve la emergencia" y que "con el paso de las horas, la situación sanitaria puede agravarse y el país necesita información verificada y oportuna, especialmente las familias de las víctimas".
"Hasta este momento, los corresponsales han bajado a La Guaira por sus propios medios y están haciendo la cobertura", añadió el SNTP.
El doble terremoto del miércoles es el más letal que ha vivido Venezuela en el último siglo. Cincuenta y nueve años antes, en julio de 1967, se produjo en las proximidades de Caracas un seísmo en el que murieron 245 personas, miles sufrieron heridas y los daños materiales fueron muy cuantiosos.
