"No hemos cancelado la marcha; hemos dado una nueva oportunidad a las negociaciones", dijo Omar Nazir, uno de los líderes de la coalición, ante los participantes de una sentada pacífica en la ciudad de Rawalakot.
Si no hay resultados, según advirtió, la movilización hacia Muzaffarabad, capital de la región, "comenzará sin demora" el 22 de julio.
La decisión de pausar la marcha se produjo tras una nueva ronda de contactos en la que, según el JAAC, una delegación gubernamental encabezada por el ex primer ministro paquistaní Raja Pervez Ashraf se desplazó a Rawalakot para negociar con el movimiento.
El JAAC afirmó en un comunicado que el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, envió además a un representante especial, Qamar Raza, quien pidió detener la marcha y garantizó que "todos los asuntos se resolverán mediante negociaciones".
La crisis escaló el 8 de junio, cuando enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad causaron al menos 15 muertos, incluidos cuatro policías, lo que derivó en la paralización de la región y en la suspensión de los servicios de telefonía móvil e internet.
El 10 de junio, miles de manifestantes salieron a las calles de Rawalakot y convirtieron la protesta en una sentada prolongada que se mantiene hasta ahora en la ciudad.
La principal demanda del JAAC es la abolición de los doce escaños de la Asamblea Legislativa regional reservados para refugiados de Jammu y Cachemira, la parte de la región administrada por la India, asentados en otras zonas de Pakistán tras la partición de 1947.
Los manifestantes denuncian que el Gobierno central de Islamabad utiliza de forma sistemática a esos diputados para manipular las mayorías parlamentarias locales, derrocar ejecutivos regionales y cambiar a los primeros ministros a su conveniencia.
La Cachemira administrada por Pakistán forma parte del territorio himalayo disputado por Islamabad y Nueva Delhi desde la partición del subcontinente indio. Ambos países, dotados de armas nucleares, controlan partes de la región y reclaman su totalidad.
