En total, aunque los decesos adicionales no se puedan imputar de manera directa al calor, hubo 21.674 muertes observadas frente a las 15.910 que se preveían normalmente para esas fechas, lo que supone un 36,2 % más.
"Este exceso de mortalidad por todas las causas durante un episodio de ola de calor es el más alto observado desde 2003, aunque sin alcanzar sus niveles"- ya que entonces fallecieron más de 13.000 personas -, detalló el organismo en un boletín informativo, cuyos datos son aún provisionales.
Más de la mitad (56 %) del exceso de muertes se concentró entre los días 25 y 27 de junio, en coincidencia con el pico de calor de aquel episodio canicular.
Las personas de 75 años o más representaron dos tercios de este balance provisional, con al menos 3.719 muertes en exceso (33,3 %).
Santé publique France especifica que todas las regiones francesas experimentaron exceso de mortalidad, a excepción de la isla mediterránea de Córcega, Occitania y Provenza-Alpes-Costa Azul, que estuvieron expuestas al calor de forma menos intensa durante este periodo.
Y la región más afectada por el exceso de mortalidad fue la de Île de France, donde se encuentra París y es la más poblada del país, con 1.999 muertes en exceso (un 81,2 % más).
Santé publique France ya había ofrecido previamente balances provisionales del exceso de muertes registrado durante la que fue la segunda ola de calor del verano, aunque relativos solo a la semana con temperaturas más elevadas (del 22 al 28 de junio), cuando se registraron unas dos mil muertes más en comparación a los de la semana precedente.
