De acuerdo con una nota del diario oficial Granma, la empresa estatal Medicuba señaló que “la carga se encuentra retenida por la naviera alemana Hapag-Lloyd, la cual se niega a entregar el flete alegando el cumplimiento del bloqueo estadounidense”.
En este sentido, la compañía cubana indicó que “privar a la población cubana de este fármaco representa una amenaza a la salud pública, pues la epilepsia requiere un tratamiento continuo para evitar crisis convulsivas y el deterioro de los pacientes”.
Medicuba, por su parte, exigió a Hapag-Lloyd “la liberación inmediata de los contenedores y denuncia el hecho ante la comunidad internacional”.
Se trata del segundo hecho de este tipo que ocurre este mes con navieras extranjeras que operaban cargas hacia la isla.
El pasado 14 de julio, la naviera francesa CMA CGM dejó retenidos en Jamaica decenas de contenedores con destino a Cuba, entre ellos uno con insumos médicos.
Entre las cargas que la naviera francesa dejó retenidas entonces en el puerto de Kingston, Jamaica, se encontraba un contenedor enviado por la organización solidaria SODePAZ -una ONG europea- “que transportaba más de 3,5 millones de jeringuillas y agujas destinadas al sistema de salud en la provincia de Santiago de Cuba (oriente)”, según medios estatales.
Ambas navieras internacionales que mantenían operaciones con Cuba anunciaron en mayo pasado que habían dejado de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla a la espera de analizar las posibles consecuencias de la Orden Ejecutiva de EE.UU. que amplía las sanciones contra La Habana.
El presidente estadounidense Donald Trump Trump, firmó el 1 de mayo la Orden Ejecutiva 14404 que amenaza con congelar los activos en territorio estadounidense de personas o entidades que trabajen o hayan trabajado para el Gobierno cubano, así como de quienes le hayan apoyado financiera, material o tecnológicamente.
Precisamente esta semana, las tres grandes hoteleras españolas que operaban en Cuba -Meliá, Iberostar y Barceló- decidieron abandonar por completo la isla.
Primero lo hizo Meliá, el segundo mayor operador hotelero extranjero en Cuba por número de establecimientos, que anunció la víspera el cierre este próximo viernes de los hoteles que aún mantenía abiertos.
A ella se sumó la compañía Iberostar, que con 18 hoteles en Cuba, de los que ya había dejado de operar 12 a principio de junio, cesó la actividad en los 6 restantes.
Por su parte, Barceló, con dos establecimientos, tampoco opera ya en la isla por las dificultades de trabajar en un país con una acuciante escasez de suministros, que se ha agravado en los últimos meses de la mano del bloqueo petrolero de EE.UU. impuesto desde enero a la isla.
