El martes por la mañana en la antigua capital zarista los termómetros marcaron los 12 grados, según reconoció el meteorólogo jefe de la ciudad, Alexandr Kolesov.
"Ahora en la ciudad hace 12 grados, pero cuando la lluvia cese, las temperaturas subirán", escribió el experto en su canal de Telegram.
Este miércoles la situación empezó a cambiar y las temperaturas subieron a los 17-19 grados.
Según los meteorólogos, se trata de una ola de frío anómalo, ya que las temperaturas, que son habitualmente bajas en la ciudad fundada por Pedro el Grande, en esta ocasión son aún más inferiores que de costumbre.
