Durante una conferencia de prensa en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Asunción, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, indicó que el Gobierno citó al diplomático brasileño para entregarle una nota formal de protesta.
"Tengan por seguro que el Gobierno del presidente Santiago Peña, y esta Cancillería nacional, siempre defenderemos los más altos intereses del Paraguay en todos los ámbitos", agregó el funcionario.
El pasado viernes, durante una visita a una fábrica de la empresa de defensa Avibras Aeroco, en el interior de São Paulo, Lula aseguró que a su país le gusta la paz, pero señaló que no pueden "olvidar que, un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil".
Estas declaraciones causaron gran indignación entre diversos sectores paraguayos, mientras que el Gobierno ha enfrentado duras críticas ante lo que ha sido calificado como un "silencio" diplomático, puesto que no fue hasta esta jornada que se posicionó de manera pública.
"La diplomacia tiene sus tiempos y sus mecanismos de comunicación, la comunicación, en algunas ocasiones, es a través de un documento, de un comunicado, y en esta ocasión nuestra comunicación ha sido activa y al más alto nivel", dijo al respecto Ramírez.
En este sentido, reveló que discutió "personalmente" el tema con su par brasileño, Mauro Vieira, con quien se reunió en Lima en los márgenes de la jura de la nueva presidenta peruana, Keiko Fujimori.
Además, indicó que, como consecuencia de estas discusiones, Peña y Lula conversaron telefónicamente sobre el asunto, que consideró "delicado".
Ramírez también valoró "la coincidencia" de la ciudadanía con el Gobierno paraguayo sobre las declaraciones de Lula, al tiempo que afirmó que "la dignidad de Paraguay no se negocia".
