Con la entrada en vigor mañana de este "código de buenas prácticas", pautado por el regulador británico de igualdad, los aseos, vestuarios, salas de hospital o cualquier espacio segregado por género deberán utilizarse en función del sexo asignado al nacer y no con el género con el que la persona se identifica.
Esto implica que cerca de 13.000 aseos y más de 5.000 vestuarios en gimnasios, hospitales o centros de ocio de Inglaterra, Escocia y Gales, podrían necesitar reformas, con un coste estimado de decenas de millones de libras.
La aplicación de la directriz llega tras una sentencia del Tribunal Supremo de abril de 2025 -en un caso impulsado por la organización For Women Scotland- que limitó la definición legal de mujer al sexo biológico, en una decisión que fue ampliamente criticada y tildada de discriminatoria para las personas trans.
El código contempla que proveedores de servicios puedan excluir, si así lo desean, a una persona trans de utilizar un espacio destinado a un solo género con el objetivo de "evitar malestar o angustia" a otros usuarios, o en caso de que otras personas se opongan a compartir ese espacio dependiendo de su apariencia física.
Posteriormente, señala que sería "muy improbable que resulte proporcional poner a una persona trans en una posición en la que no exista un servicio que se le permita utilizar" e insta a los proveedores a garantizar una "alternativa adecuada" para ésta.
La secretaria de Estado británica de Mujer e Igualdad, Bridget Phillipson, presentó el pasado 21 de mayo ante el Parlamento el borrador del código y fue aprobado de manera automática el 9 de julio tras superar el plazo de 40 días, sin ser sometido a debate o votación por parte de las Cámaras y pese a las peticiones de diversas asociaciones LGTBI+.
La entidad británica Trans+ Solidarity Alliance aseguró el pasado julio que las personas trans quedarán "expuestas a riesgos" y su acceso a servicios esenciales "se verá más limitado" tras la entrada en vigor de la nueva directriz.
"Se trata de la capacidad de las personas trans para llevar una vida cotidiana segura y con confianza. Este código de buenas prácticas no hará que el problema desaparezca, como algunos parecen desear", agregó en un manifiesto.
