Allí fue capturado con éxito al cabo de varios días, pero durante el viaje de regreso a Praga murió de agotamiento.
Su descendiente es otro ejemplar nacido en el zoo checo después de siete años, y tras pesar 4,51 kilogramos el 5 de junio, dos meses y medio después ya tiene 14 kilogramos.
Su padre es Eda, también nacido en Praga y que fue trasladado en 2025 al zoo de Rostock (Alemania), y su madre es Daisy.
La cría sigue siendo dependiente de la leche materna, y “empezará a saborear el pescado en un año o año y medio”, explicó a EFE Filip Masek, portavoz del zoo.
Su nombre, de carácter sudafricano y cuatro sílabas, será dado a conocer el miércoles.
