"Estamos evaluando dónde es necesario redirigir flujos adicionales, ya que estamos entrando en la segunda fase de lo que denominamos una situación de mercado tensa", afirmó el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, en declaraciones a la televisión estatal.
Agregó que se espera que varias refinerías reanuden pronto sus operaciones tras trabajos de mantenimiento, con lo que la situación en el mercado "mejorará significativamente".
Nóvak aseguró que el gobierno ha adoptado varias medidas para solventar la crisis de combustible y continúa implantando nuevas medidas.
En particular, mencionó la prohibición de exportación de diésel y el comienzo de las importaciones de combustible.
Horas antes se supo que al menos dos redes de gasolineras han vuelto a restringir las ventas de combustible en Moscú debido al déficit provocado por los ataques de drones ucranianos.
La víspera, el ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsiviliov, reconoció que en las gasolineras rusas se están formando nuevamente colas.
Se trata de la segunda vez en lo que va de año que las autoridades rusas restringen la venta de combustible debido al déficit provocado por la ofensiva ucraniana contra la infraestructura crítica rusa.
Además de limitar la venta de combustible, el Gobierno ruso autorizó la venta de gasolina Euro-2, por debajo de los estándares de calidad habituales, en un intento de atajar la crisis en el mercado.
