GINEBRA. En un pronunciamiento conjunto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) advirtieron sobre el impacto directo que tienen las narrativas de odio y las falsedades en la seguridad de sus equipos desplegados sobre el terreno.
Las organizaciones señalaron que los discursos que deshumanizan a los trabajadores de auxilio o que ponen en duda la imparcialidad de la ayuda humanitaria elevan exponencialmente el nivel de exposición al peligro en áreas operativas complejas.
De la pantalla al terreno: un peligro tangible
Según las entidades humanitarias, los ataques digitales no se quedan aislados en el entorno virtual, sino que se traducen en un incremento directo de las agresiones físicas y el rechazo en el campo de trabajo.
Las campañas dirigidas de forma deliberada a desprestigiar la neutralidad de las misiones alimentan la hostilidad social y transforman el entorno de trabajo en un escenario aún más hostil.
El comunicado pone de relieve una trágica estadística: el fallecimiento de 24 trabajadores y voluntarios durante 2025, a los que se suman otros 12 decesos en lo que va del año.
Desde ambas instituciones recalcaron que bajo ninguna circunstancia se debe naturalizar que la labor de asistencia implique convertirse en un objetivo.
Las organizaciones enfatizaron que la solución frente a esta crisis de seguridad no consiste en exigir una mayor valentía al personal operativo, sino en garantizar de manera efectiva las condiciones para que puedan brindar protección y socorro a las comunidades vulnerables de forma segura.
