En un comunicado conjunto, los ministros de Exteriores de Turquía, Argelia, Indonesia, Jordania, Líbano, Malasia, Mauritania, Pakistán, Palestina, Catar, Arabia Saudí y Somalia calificaron de "extrema escalada" los ataques israelíes contra la base militar de Abu al Duhur y denunciaron una "flagrante violación" de la soberanía, la integridad territorial y la unidad política de Siria.
Los ministros expresaron su preocupación por los continuos ataques contra territorio e infraestructuras sirias y advirtieron de que estas acciones ponen en riesgo los esfuerzos de Damasco para recuperar la seguridad, reconstruir sus instituciones y afrontar las consecuencias humanitarias de años de conflicto.
Asimismo, señalaron que las violaciones de la soberanía siria pueden incrementar las tensiones regionales, socavar la paz y la estabilidad y debilitar el respeto por el derecho internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas.
Los países firmantes reclamaron a la comunidad internacional una respuesta "firme, clara y basada en principios" para poner fin a estas acciones, garantizar el cumplimiento del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y exigir la retirada de las fuerzas israelíes de las zonas ocupadas.
En un segundo comunicado, los ministros de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Catar, Jordania, Indonesia, Pakistán, Turquía y Egipto condenaron "inequívocamente" las políticas israelíes de expansión de asentamientos en el territorio palestino ocupado y rechazaron "categóricamente" el plan E1 y las actividades asociadas en Jerusalén Este.
Los ocho países también denunciaron la violencia y las violaciones cometidas por colonos israelíes contra palestinos y sus propiedades, y sostuvieron que estas prácticas vulneran el derecho internacional y las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas, además de constituir una amenaza para la paz y la seguridad regional e internacional.
Los ministros advirtieron de que el proyecto E1 supondría una "peligrosa escalada" al favorecer la expansión y anexión de asentamientos y comprometer la continuidad territorial entre distintas partes del territorio palestino ocupado, especialmente entre Cisjordania y Jerusalén Este.
A su juicio, ello amenaza la posibilidad de establecer un Estado palestino "independiente, contiguo y viable", basado en las fronteras de 1967 y con Jerusalén Este (ocupada por Israel ese año) como capital.
El Gobierno israelí anunció este martes una nueva licitación para construir 1.234 viviendas, parte del controvertido plan E1, con el que busca dividir el norte y sur de Cisjordania ocupada y aislar Jerusalén Este, desoyendo el rechazo de la comunidad internacional y una apelación judicial.
