Rodrigues-Birkett, la actual embajadora de Guyana ante la ONU, fue la candidata que más apoyos recibió tras obtener ocho votos a favor, cuatro en contra y cuatro 'sin opinión'.
Por su parte, Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), recibió siete apoyos, cuatro votos en contra y cuatro 'sin opinión'.
Este resultado supone una pérdida de los apoyos obtenidos por ambas respecto a la primera votación, celebrada a finales de julio. Tradicionalmente, las candidaturas favoritas se desinflan en el segundo y el tercer sondeo informal.
El segundo sondeo también fue peor para el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), a quien apoyaron siete miembros del Consejo, pero que vio cómo sus votos en contra pasaban de dos, en la primera consulta, a seis en esta.
La expresidenta chilena Michelle Bachelet también obtuvo seis votos en contra y el expresidente de Senegal Macky Sall recibió cinco.
En este tipo de votación, los representantes de los miembros reciben una papeleta blanca en la que pueden optar por votar a favor, en contra o ‘sin opinión’.
La consulta se lleva a cabo de manera confidencial pero los resultados se acaban filtrando a la prensa. Sin embargo, se conoce el total, no el voto de cada uno de los miembros, lo que mantiene en secreto la opinión de los cinco miembros con derecho a veto: Francia, China, Rusia, Estados Unidos y Reino Unido.
Tras este sistema de votación, el Consejo pasa a uno en el que las cinco superpotencias votan en una papeleta roja y obtener una de estas supone estar fuera de la carrera, por lo que los aspirantes miran el número de votos en contra casi más que el de votos a favor.
Por su parte, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa se mantiene entre las posibles candidatas a suceder a António Guterres con tres votos en contra, cuatro a favor y ocho sin opinión.
La ecuatoriana Ivonne Baki, cuya candidatura se oficializó hace unos días, no recibió ningún voto a favor, ocho en contra y siete sin opinión, y el diplomático ugandés Olara Otonnu recibió cinco de cada uno.
