"Necesitamos reducir la complejidad, simplificar nuestras estructuras de forma coherente y reducir los costes", dijo Blume en su discurso en la reunión de los trabajadores en Wolfsburg, donde el grupo tiene su sede central, informan medios alemanes.
Más de 10.000 empleados protestaron contra los planes de ahorro y abuchearon a Blume, informa la segunda cadena de la televisión pública alemana, ZDF.
"Aranceles, nuevos competidores y riesgos geopolíticos: toda la industria automotriz está bajo una enorme presión", afirmó Blume.
El grupo Volkswagen, al que pertenecen marcas como VW, Audi, Porsche y Seat/Cupra, ya comenzó a reestructurar la compañía y en diciembre de 2024 dijo que recortaría 50.000 empleos en Alemania.
Pero en los últimos meses Blume ha dicho que es necesario reducir otros 50.000 empleos y cerrar cuatro fábricas en el país.
La presidenta del comité de empresa, Daniela Cavallo, criticó los comentarios de Blume sobre el despido de otros 50.000 empleados, por ser una cifra que se calculó teóricamente para mejorar la imagen de la empresa en bolsa.
"¡No se puede trabajar con un consejero delegado que no les dice a sus empleados lo que tienen que hacer!", declaró Cavallo en su discurso, en el que criticó la falta de un plan concreto.
"Nuestras cuotas de mercado crecen, pero aún no es suficiente", añadió Blume ante los empleados.
Los costes del grupo Volkswagen no relacionados con la producción automovilística son un 30 % más elevados que los de empresas similares.
"Desde la perspectiva actual, aproximadamente la mitad de los ajustes necesarios corresponde a Alemania y la otra mitad a nivel internacional, en un total de unas 170 empresas", añadió el consejero delegado de VW en la reunión con los empleados en la central del grupo.
"Si continuáramos como hasta ahora en Alemania, nos enfrentaríamos a una desventaja permanente de alrededor de 1.500 millones de euros anuales. Precisamente por eso, estamos bajo una enorme presión para actuar", apostilló Blume.
Esta reunión con los empleados en Wolfsburg es la primera de una serie de reuniones con los trabajadores de varias fábricas en las que responderá a sus preguntas.
El presidente del estado federado de Baja Sajonia, el socialdemócrata Olaf Lies, también criticó los planes de ahorro de Volkswagen y el cierre de fábricas.
